
La fonoaudiología con énfasis en el neurodesarrollo desempeña un papel fundamental en la detección temprana de problemas relacionados con el habla, el lenguaje y la comunicación, los cuales pueden impactar significativamente su desarrollo. Este enfoque es especialmente crucial durante etapas clave de adquisición de habilidades cognitivas, lingüísticas y motoras, como en los niños de 3 a 7 años. Durante este período, los niños adquieren y desarrollan las bases del aprendizaje, como la identificación, discriminación y funcionalidad de referentes, uso del lenguaje, estructuración de oraciones, solicitudes, normas de cortesía, entre otras, que se consideran relevantes para los hitos del desarrollo y la comunicación. En niños de 8 a 12 años, la fonoaudiología juega un papel importante, dada la consolidación de procesos de orden superior involucrados en diversas áreas del desarrollo cerebral y conductual. Etapa en la cual pueden presentarse desafíos en la lectoescritura, razonamiento, cálculo matemático e interacción social. Los fonoaudiólogos diseñan rutas de intervención adaptadas a las necesidades y la edad cronológica de cada niño, con el objetivo de potenciar sus habilidades comunicativas y proporcionar estrategias tanto a los padres como a los profesionales, mejorando así su interacción y participación en entornos sociales y escolares. La adolescencia es un período crítico para la identificación de trastornos del neurodesarrollo, como el TDAH, los trastornos del espectro autista y las dificultades de aprendizaje. La intervención oportuna durante esta etapa puede mejorar significativamente los resultados académicos y sociales, proporcionando a los adolescentes las estrategias y el apoyo necesarios para manejar sus desafíos de manera efectiva.

La fonoaudiología, con especialización en el área miofuncional, se dedica a evaluar, diagnosticar y tratar problemas relacionados con la función y coordinación de la musculatura orofacial. Esta incluye la musculatura masticatoria, facial, lingual, del velo del paladar, laringe y faringe, que pueden impactar negativamente en procesos como el habla, la deglución y la respiración. Entre las condiciones que aborda se encuentran la disfagia, así como hábitos orales perjudiciales como la succión digital, el empuje e interposición lingual, entre otros desórdenes miofuncionales. La terapia miofuncional es crucial en niños de 3 a 7 años para fomentar un desarrollo facial y dental adecuado, mejorar la función respiratoria, optimizar la articulación del habla y prevenir futuros problemas de salud oral. Además, puede contribuir significativamente al bienestar general y al desarrollo psicosocial de los niños. En el caso de niños de 7 a 12 años, la terapia miofuncional puede corregir problemas como la deglución atípica o la posición incorrecta de la lengua en reposo, que pueden afectar la claridad del habla, siendo fundamental para sus interacciones diarias. Para adolescentes y adultos, la terapia miofuncional se centra en tratar trastornos musculares como la disfunción temporomandibular, el bruxismo, la parálisis facial y problemas de deglución. A través de ejercicios específicos, esta terapia fortalece y coordina los músculos involucrados, mejorando su función y promoviendo la relajación muscular. Esta disciplina no solo busca rehabilitar las funciones musculares comprometidas, sino también mejorar la calidad de vida de los pacientes, asegurando una correcta función orofacial y una comunicación efectiva en todas las etapas de la vida.

La fonoaudiología con enfoque en deglución se enfoca en evaluar, diagnosticar e intervenir en alteraciones que afectan las distintas fases del proceso deglutorio: anticipatoria, preparatoria oral, oral, faríngea y esofágica. Su propósito fundamental es garantizar que los individuos desarrollen las habilidades motoras y sensoriales necesarias para ingerir alimentos y líquidos de manera segura y eficiente a lo largo de todas las etapas de la vida. Para lograr este objetivo, se implementan diversas estrategias y técnicas diseñadas para compensar las dificultades en la deglución. Esto incluye ajustes posturales, modificaciones en la textura de los alimentos, técnicas seguras de alimentación, y la activación efectiva de los reflejos orofaríngeos. Además, se trabaja en la coordinación, fuerza y funcionamiento adecuado de las estructuras involucradas en el proceso deglutorio. La fonoaudiología especializada también ofrece asesoramiento y orientación tanto a los padres como a otros profesionales involucrados, con el objetivo de mejorar la calidad de vida del paciente y optimizar su experiencia alimentaria. Este enfoque integral no solo busca resolver los problemas inmediatos de deglución, sino también promover hábitos alimenticios seguros y efectivos que contribuyan al bienestar general del individuo.
Desde el área de Fonoaudiología se desarrollan programas de Comunicación Aumentativa y Alternativa (CAA) con el objetivo de optimizar la comunicación en usuarios que presentan dificultades en el habla y el lenguaje, las cuales les impiden expresar sus necesidades, ideas y pensamientos verbalmente. Esto es particularmente relevante en casos de parálisis cerebral, autismo, apraxia del habla, entre otros.
Las herramientas y estrategias de SAAC se diseñan en función de las necesidades y habilidades individuales de cada usuario. Se pueden clasificar en dos categorías principales según su función:
1. Sistemas Aumentativos: Su objetivo es brindar apoyo a usuarios que poseen habilidades para la producción verbal pero que requieren de soportes adicionales para optimizar sus producciones.
2. Sistemas Alternativos: Su finalidad es proveer medios de comunicación para usuarios con limitaciones significativas en la producción verbal, que no pueden expresarse efectivamente.
De acuerdo a la dependencia y ayuda:
● Dependientes de Ayuda: Incluyen herramientas físicas como tableros comunicativos, que contienen símbolos, pictogramas, palabras o imágenes representativas de objetos, acciones, emociones o conceptos. Los usuarios utilizan estas herramientas señalando o mirando los símbolos para expresar sus necesidades y pensamientos.
● Independientes de Ayuda: Incluyen métodos gestuales y orales, como el alfabeto dactilológico, la lengua de señas, la lectura labio-facial y métodos bimodales. También incluyen estrategias para personas con sordoceguera, utilizando sistemas alfabéticos, orales o signados.
Los fonoaudiólogos seleccionan y adaptan estos programas y herramientas de CAA basándose en las capacidades y necesidades específicas de cada individuo, con el objetivo de maximizar su capacidad de comunicación y mejorar su calidad de vida. Estos enfoques personalizados aseguran que cada usuario tenga acceso a las mejores herramientas posibles para su contexto y capacidades.





Espacio terapéutico que utiliza la música como la mayor herramienta de comunicación, expresión y creatividad, a través de ella el paciente adquiere mayor disponibilidad y encause al mejoramiento de su espectro, mediante los elementos que le permitan interactuar con su entorno.